LA BÚSQUEDA DE LAS ORQUÍDEAS OINSU
Mientras un grupo de pequeñas plantas mutantes del mundo oloroco busca sin descanso los suculentos manjares de las praderas, una de ellas se pregunta... ¿porque es que siempre tenemos que buscar lo que debemos comer? ¿no podría venir lo que queremos así sin tener que hacer ningún esfuerzo?
Entonces una de ellas comienza a reír a carcajadas y se vuelve para mirar a su compañera plata que había dicho eso para decirle: ¿es que acaso eres tonta? ¿Hemos estado plantadas por siempre en el mismo sitio durante mucho tiempo y nada aparece delante de nosotros que sacie nuestra hambre. Es por eso que nos hemos visto obligadas a buscarlo nosotras mismas.
La otra planta que había comenzado la conversación dice: Lo sé, pero es que me he cansado de buscar todo el tiempo algo que no sé si encontraremos.
Entonces una de las plantas más viejas dice: es preferible morir de hambre buscando un sabroso manjar mientras nos nutrimos de las aventuras de nuestro camino, que morir marchitas en la espera de un milagro consumidas por la desnutrición de nuestro espíritu
Entonces la más anciana de ellas se detiene abruptamente y dice los siguiente: silencio chicas, ambas tienen razón...
Una de las más chicas dice: ¿pero cómo es posible que ambas tengan razón? si una de ellas no quiere andar buscando y la otra se empeña en ir hasta los confines de este mundo para encontrar lo que busca. Son ideas extremas y sin ninguna relación entre ellas.
Entonces la misma flor anciana dice: Es que si buscas no queriendo encontrar, entonces buscarás toda la vida; pero si no buscas queriendo encontrar entonces no aplicas un plano firme sobre el cual pararte.
Todas se quedan confundidas al oír aquello que la anciana flor había dicho, pues no comprendían que era lo que les quería dar a entender.
Las flores siguieron buscando día y noche hasta que... la flor mas anciana encontró cientos de pequeñas frutas para comer mientras que las más pequeñas no podían encontrar nada... Las flores decidieron tratar de pensar nuevamente en las palabras de la vieja y sabia flor... pero... nunca pudieron resolver el acertijo, así que siguieron buscando muchos días hasta que cada una de ellas fue comprendiendo lo que la anciana quería decirles... pero algunas otras nunca lograron comprenderla... pobres, murieron marchitas consumidas por la desnutrición de su alma
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