viernes, 27 de marzo de 2020

MI BATALLA

Un día atormentador, una situación fatalmente incómoda, un sentimiento de impotencia total...

En una noche de pesadillas, de sentimientos intensos, surgieron de las tinieblas de mi corazón. Como cadáveres que vuelven de sus tumbas, los más siniestros pensamientos se elevaron a la superficie para convencerme de su locura.
De oscuro propósito, en aquella tormentosa noche, las llamas de la razón habían sido extinguidas lentamente, mientras el espectador se dejaba hipnotizar por los destellantes relámpagos que tronaban en la inmensidades del infinito. Cabe decir que, lo sabía, sabía que la naturaleza de los infiernos de donde procedo, quedaba grabada en las piedras de mi conciencia, en los rincones más recónditos que se intrincaban cada vez más y más, mientras trataba de olvidar la crueldad de la que había sido parte.
Puede que el resurgimiento de mi mente en otros mundos me haga pensar en la discontinuidad de mi existencia total; pero cada vez que permanezco más tiempo despierto en este mundo, me doy cuenta de que no es así. Pues como dos planos que se extienden infinitamente, la linealidad de mi existencia procede de un extremo interminable y se dirige a otro, siendo el punto donde me encuentro, una interfaz igualmente infinita que no deja de ser una y ya comienza  a ser otra.
Oscar, Caballero de Astora | Wiki Dark Souls | FandomAhora el que deja de ser animal y comienza a ser divinidad comienza a preguntarse constantemente el porque de las disimilitudes de su actuar. ¿Por qué me divierte el sufrimiento? ¿por qué no puedo dominar mis instintos? ¿por qué no puedo ser ideal? tantas incógnitas aparecen conforme se avanzo en este, mi camino. Que cuando creo haber acariciado una flor, luego me doy cuenta que la he desecho a pedazos, que cuando creo haber besado a una criatura, enseguida veo que la he mordido hasta arrancar su carne... ¿Acaso la bestia que hay en mi solo sabotea mis actos para confundirme? ¿o es acaso que los cielos me sumen en un sueño infernal para purificarme de mis pecados y algún día permitirme ser parte de él?
En el silencio de mi morada, desde este momento, declaro la guerra a la vileza que me ha legado mi señor, y en nombre del descanso prometido, sostengo mi sagrada arma para confrontar al demonio que vive de mi.
Aquellas luces que me espían en la distancia, solo son distractores que me apartan de mi objetivo final; esos ruidos que intimidan mi paso, son solo por el coraje de aquellos prisioneros que olvido a mi paso. Y las leyes que los esbirros anuncian durante mi travesía, son únicamente lenguas muertas que yacen en la podredumbre de mis desechos; por que ninguna ley esta alzada sobre mi, y ninguna de ellas ha sido pronunciada por mi, por tanto no es más que la ponzoña de otra bestia que espera compañía en su sufrimiento eterno.
Pero el camino es largo y cada vez más y más pesado, con cada paso las espinas penetran más y más en este herido corazón, con cada día las hieles de mi pensamiento arden cual fulgurantes llamas las cuales son avivadas por los rescoldos de mis grandes batallas. El sudor de mi frente nubla mis ojos y me hace tambalear; pero un delicado susurro anuncia mis conquistas como si ya hubiesen sido siglos atrás. Y las culpas no retengo más, cerca de mi esta el perdón, y en mi promesa pongo mi vida... si tan solo yo también pudiera despertar...


Jeroban Guerrero C.

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