miércoles, 22 de enero de 2025

¡LIBERANOS! 


Por amores que te fueron prohibidos creíste perdido el cielo y la gloria, mientras el tormento corroía tu alma con cada aliento de vida que creíste prestada. Mas los demonios que sembraron la sangre de sus señores se han burlado de tus suplicas, y en tu cara escupieron veneno y en tu cuerpo infringieron ardoroso flagelo con tal de marcar una historia nueva que corrompiera la naturaleza verdadera de tu ser. 

Pero ninguna culpa tienes sobre tus hombros, y has de levantar la mirada por que te es ordenado desde el infinito sobrevivir a la blasfemia de tus opresores,  el instinto de lucha esta inscrito en cada partícula de tu cuerpo. ¡Levántate! que el padre y madre de todo jamás te ha arrojado sobre la peste a la que te aferras a pertenecer.

Abre tus brazos al gran amor que en tus sueños se ha presentado, por que lo perfecto yace en tu memoria desde el inicio de tu creación. Despoja de sus sueños a quien deseas en cuerpo y alma, por que son pesadillas de muerte. Despierta a la luz de la verdad a quien tu corazón amó desde tu primer aliento, por que doloroso es verdaderamente presenciar el suplicio de los ciegos que vagan por sus sueños en inmenso castigo. 

Te ha ordenado la libertad desde los inicios de tu existencia, te ha mandado la gloria desde el principio de los tiempos. Pero tu mismo tomaste las cadenas de la boca de los menores, y empeñaste toda joya de amor que te fue obsequiada para pagar tributo a los que te han vuelto contra el infinito. Pero ninguna deuda existe en el amor. Anda y destruye cuanto te ata a los cimientos de una falsa y corrupta doctrina, por que tu paso será el nuestro y siempre el del infinito.

Vitorea siempre a quien decides compartir tu mundo, a quien decides respetar, con quien decides experimentar. Y lucha contra los impedimentos siempre empuñando la espada de los valores y la fuerza que son verdaderamente el infinito mismo.


Jeroban Guerrero Cahuantzi




domingo, 19 de enero de 2025


LA FUNDICIÓN DE LOS TIEMPOS


Con una mirada llena de paz me dirijo a la inmensidad del cielo preguntando dónde has decidido brillar en este momento. Si acaso las lágrimas que has derramado las has podido apaciguar, Si  acaso el cobijo de mis pasiones ha extinguido el frío de la oscuridad que asecha el perfecto vínculo que decidimos formar. Aunque lucho contra la incertidumbre que tienta mis oídos, no permito que sus conjuros profanen mi templo y sigo fuerte ante la majestad que he osado invocar.

Mi asombro crece cuando aquella deidad me responde con sutiles vientos, me ha devuelto la paz al corazón. Y con gloriosa ternura enmudece a la desesperanza que con intensos susurros golpea el pilar que sostiene a mi serenidad.

Separados por el tiempo y unidos por un sentimiento que a pesar de las tempestades que abrumaron a nuestras generaciones , la vida nos invita a bailar la melodía que el destino compuso para nosotros. Mas divina es la mano de quien, bajo sus grandes misterios nos une en perfecta sincronía, deleitándose con el ritmo de nuestros pasos y regocijándose de nuestra pasión.

Y aunque siniestra sea la burla de los espectadores, no demos paso atrás sino es para impulsarnos delante la vil aristocracia, quienes solo sirven para sostener las bellas prendas y preciosas joyas bajo las cuales esconden un infierno que hiede peor que el azufre, peor que un cadáver. 

Si mi cuerpo se agotase antes que el tuyo, con gran fervor te pido te acerques a mi, pues bastará tu joven aliento para reanimar a este hombre claudicante.


¡Que viva por siempre el vals donde los tiempos se funden siendo un eterno presente!

 

 Jeroban Guerrero Cahuantzi