martes, 8 de agosto de 2023

 

UN NIÑO CON LA MIRADA AL CIELO


-Hoy es un día muy soleado, hace mucho calor, casi no soporto el bochorno que hace en el transporte público cuando tengo que regresar a casa. No puedo concentrarme con tanto calor. Se aproxima la hora de salida, pero la señorita Villalobos no me dejará en paz si no logro terminar con los ejercicios de solfeo. He practicado toda la semana y no logro perfeccionarlo. ¿Qué estaré haciendo mal? 

¡Rayos! ojalá hoy fuera viernes, detesto esperar tanto ¡no es justo!-

Con tantos pensamientos en la cabeza, Kazim era incapaz de poder enfocarse en su ensayo con el violín. Pronto sería el fin de semana y esto era importante por que sus dos mejores amigos, Renata y Tulio, le habían invitado a asistir a un toquín que habría en el centro de la ciudad. Él adora todo tipo de eventos musicales, tan es así que comenzó a estudiar música hace poco, después de haber intentado insistentemente en aprobar el examen de ingreso a la universidad. 

Todo el revuelo que tenía en mente, era acerca de cómo serían las bandas que tocarían allí. En que si sus amigos tendrían la oportunidad de quedar entre los primeros lugares de la competencia. Y también algunas otras cosas como el tipo de vestimenta que llevaría al evento. 

Mientras Kazim se encontraba pensando sobre todo eso, la señorita Villalobos, una mujer con poca paciencia, hizo sonar un gran aplauso para llamar la atención del distraído muchacho. De un sonido rompió con la burbuja de pensamientos.

Srita. Villalobos: No creo que puedas avanzar mientras sigas así de distraído. Si no mal recuerdo, habías dicho que te había costado mucho entrar a esta escuela ¿no es así?

Kazim, apenado, bajó la mirada y respondió.

Kazim: Sí, así es señorita. 

SriTa Villalobos: ¿Entonces? No te veo esforzándote lo suficiente para poder seguir sosteniendo lo que me habías dicho antes. No se que clase de problemas tengas, pero debes aprender a diferenciar la vida académica de la personal. ¿O acaso es algo muy grave?

Kazim: No, no señorita, todo esta bien.

Srita Villalobos: Bueno, entonces ¡déjame escuchar de nuevo todos los ejercicios!

Después de media hora, Kazim pudo irse a casa finalmente. Estaba un poco apenado por lo que había sucedido en la escuela, él realmente quería progresar lo más rápido posible y por ende intentaba hacerlo lo mejor posible; rápidamente olvidó aquel pequeño traspié ya que volvió a emocionarse por los planes que tenía para el fin de semana. 

El camino a casa era algo que el chico disfrutaba con demasía; esto era así debido a que pasaba por muchos parajes muy hermosos. La ciudad tenía muchos parques y edificios icónicos, así que tomaba una gran cantidad de fotografías a todos esos lugares. La cámara con la que lo hacía le había costado una fortuna, desde hacía un tiempo se había estado restringiendo de muchas cosas con la única finalidad de ahorrar todo el dinero que ganaba en un trabajo temporal para poder adquirir dicha cámara. 

Pero no era todo lo que hacía durante el trayecto. También le encantaba pasar a una plaza comercial donde vendían todo tipo de figuras, accesorios y peluches de animación japonesa. Estaba muy emocionado por que había pensado en llevar un presente para cada uno de sus dos amigos el día del concurso, y como ellos compartían gustos muy similares a Kazim, entonces estaba seguro de que elegiría algo de su entero agrado. El tiempo pasaba y él seguía entreteniéndose con todas las cosas que encontraba en aquella plaza. Cuando estaba a punto de irse del lugar, una chica se le acercó y le preguntó:

??: ¡Hola! ¡Pero qué bonita playera! ¿Dónde la conseguiste?

Kazim: ¿Esta? (Pero por supuesto que esta, no llevo puesta otra ¿o sí? dios no quiero sonar como un tonto) . La compré en una tienda que está cerca de mi casa, lo que pasa es que una vecina vende ropa por catálogo, pero en ocasiones la gente que le hace los pedidos termina por no quererlos y pues los pone en venta en un pequeño local que tiene. La vi hace como dos semanas, me gustó mucho y pues, me la compré. Por cierto, ¿Cómo te llamas?

??: ¡Ay! perdón, jeje. Mi nombre es Rachel. Mucho gusto.

Kazim: Ah no te preocupes, yo soy Kazim. 

Rachel: ¡Wao! no había escuchado ese nombre hasta ahora. ¿Qué significa?

Kazim: Es de origen turco y significa "Aquel que controla la ira".

Rachel: Que curioso. Entonces eso significa que eres muy enojón ¿no es así?

Kazim; ¡No! al contrario, me considero una persona muy tranquila y pacífica. 

Rachel: Que raros son los padres, siempre poniendo nombres exóticos a sus hijos, yo tengo un hermano. Su nombre es algo así como el tuyo, la verdad no recuerdo que significa, pero creo que es hebreo. Pero bueno, quisiera saber si podrías conseguirme una playera así, es que enserio me gustó mucho. 

Kazim: ¡Pero claro que sí! solo dime que talla eres. 

Rachel: Bueno creo que soy talla mediana. Por ejemplo, la blusa que traigo puesta es mediana.

Kazim: Bueno, pásame tú número de celular para poder contactarte.

Rachel: Sí, es el...

Kazim se entretuvo platicando con su nueva amiga por mucho rato más, hasta que la noche por fin cayó y su celular comenzó a sonar. Era su madre. El chico estaba preocupado, por que siempre que le marcaba su madre o su padre era para pedirle un favor o para reprocharle algo. Dadas las circunstancias, Kazim pensó que lo más probable era que su madre estaba llamando para preguntar el por qué aún no había llegado a casa. Pero para evitar aún más problemas, decidió contestar. 

Kazim: ¿Si?

Madre: ¿Dónde carajos estás? ¿Ya viste la hora que es?

Kazim: Mamá apenas vengo saliendo de la escuela.

Madre: ¿A esta hora? No quieras verme la cara. ¡Te vienes inmediatamente a la casa!

Kazim: Si ya voy para allá.

Madre: Ya te quiero aquí niño. Y más vale que no estés oliendo a cigarro o alcohol, por que seguramente te la pasaste con los vagabundos aquellos.

La señora terminó finalizando la llamada, Kazim sabía que le esperaba una buena llamada de atención por parte de su mamá. Pero ya estaba acostumbrado a ello, así que prefería no preocuparse demás y esperó tranquilamente el autobús. 

Pero la noche era, en esta ocasión, fiel amiga de las sombras más oscuras. Cómplice de la rudeza y de la maldad. No había luna y las luces de la calle en donde se encontraba el chico parecían iluminar tanto como una pequeña vela en un pastel de cumpleaños. 

Entre los velos de la doncella del mal, uno de sus hijos sedientos surgió de entre aquellos oscuros vestidos, listo para doblegar y aterrar.

Pronto, Kazim sintió como alguien le tomó por el cuello. Un brazo se dobló justo delante de su tráquea, mientras el otro le apuntó en la cabeza con la punta de un cuchillo. Kazim estaba horrorizado. No había manera de que él pudiera librarse del sujeto sin salir lastimado. El tipo susurró al oído del petrificado chico lo siguiente:

??: ¡Entrégame todo lo que tengas y no intentes gritar! 

Kazim: ¡Por favor no me hagas daño! No tengo gran cosa, ni siquiera tengo dinero, solo traigo lo de mi pasaje...

??: ¡Dame tu mochila!

.Kazim intentaba ganar algo de tiempo con la esperanza de que alguna otra persona pasara por ahí y pudiera auxiliarle. Pero el asaltante tomó por la fuerza a su victima y pudo verle mejor; sin embargo, durante ese instante en que Kazim dio la vuelta, se cayó su celular. El ladrón se dio cuenta de eso, pero también se quedó petrificado cuando vio la cara del muchacho. Tan solo unos segundos bastaron y el ladrón tomó el celular, de alguna manera, se comportó como si él mismo dudara en proseguir con el atraco. Pensando que era tarde para arrepentirse y teniendo el celular del chico, corrió rápidamente a ocultarse y evitar ser visto por alguien más.

Kazim estaba totalmente consternado, no daba crédito a lo que le había sucedido hace tan solo unos segundos. Cuando recobró el sentido, se tiró al piso de rodillas y lloró de coraje. Sentía que su suerte le había abandonado. Tardó un poco en reponerse, pero pudo hacerlo finalmente. Tomó el autobús y se fue directo a casa. Todo el camino se la pasó lamentándose por haber estado "perdiendo el tiempo" o al menos eso creía.  Al llegar a casa no quiso enfrentar a sus padres, pero era inevitable ya que ambos se encontraban en casa esperando el preciso momento en que Kazim entrara. 

Madre: ¿Se puede saber que horas son estas de llegar? ¡Tú no te mandas solo señor!...

En fin, un sin fin de regaños fueron decretados por la boca de ambos señores, pero esta vez el chico no se inmuto, ya que su mente solo estaba ocupada pensando en aquel suceso que le había arruinado todo el día. Después del sermón de sus padres, Kazim se fue directo a su cuarto, tan solo con la compañía de su pequeño sabueso llamado Chetos. Chetos notaba la tristeza de su amo, y su único deseo era tratar de consolarlo haciéndole compañía y observando la evolución del proceso de su conciencia la cual podía notar a través de los monólogos que el joven hacía en la privacidad de su cuarto. Y al final de eso, Chetos simplemente terminaba orinando la puerta demostrando su aprobación. 

Entrada la media noche, Kazim terminó dejándose vencer por el sueño. Pero las imágenes del atraco volvían a su mente, y junto con las emociones que había experimentado, hicieron una tenebrosa orquesta en la mente inconsciente del joven para presentar las más espeluznantes pesadillas que su cerebro le podía ofrecer. 

Después de despertar de ese infierno onírico, Kazim estaba recordando sobre todo lo que había sucedido el día anterior. Aunque los ánimos eran pobres.

Pero en la noche anterior, algo había tomado un rumbo extraño. En lugar de que la sombra de aquel hurto se desvaneciera para siempre de la vida de Kazim, en realidad era todo lo contrario.

Aquel ladrón había tenido un reparo a la hora de cometer el atraco, algo muy curioso había sucedido. Al llegar con un cómplice de él, el cual se dedicaba a desbloquear los celulares robados para ser restablecidos a su estado de fábrica; pidió que ese celular no se vendiera, es más, él mismo pagó por lo que hubiera costado si se vendía en el mercado negro. El mismo técnico, que le conocía de hace tiempo se quedó sorprendido por esa acción. Pues aquel chico nunca se había mostrado interesado en adquirir un celular robado, y menos mostrarse ansioso por tenerlo. 

Una vez que el trabajo estuvo hecho, pago lo que se le pedía y regresó a su casa. Con el celular en la mano, y con toda la información de kazim disponible, aquel extraño ladrón comenzó a revisar los perfiles de su victima con animo de estudiarle a fondo ¿A caso era un vil acosador? ¿Por qué se había interesado en la pertenencia de aquel pobre muchacho? 

Pasó la noche vagando en cada uno de los rincones de las redes sociales de Kazim. Una foto tras otra, videos, registros... era evidente. Había una obsesión, la cual ni el mismo entendía. Cuando por fin se dio cuenta de lo que estaba haciendo, apagó el celular y se puso en una pose reflexiva preguntándose el por qué. Sintiéndose profundamente arrepentido, estaba dispuesto ha reparar lo que había hecho.

Kazim estaba a mitad de camino hacia la escuela. El día anterior había sido toda una odisea, estaba deprimido por haber perdido su único medio de comunicación. Renata subió al autobús en el que iba Kazim, pero él no se había dado cuenta de su presencia. Renata noto inmediatamente que algo no andaba bien con su querido amigo. Ella no dudo en abordarlo con la intención de saber que era lo que le había sucedido a Kazim. En cuanto ella le habló, el levantó la mirada, la abrazó y se rompió en llanto. Después de que le contara lo sucedido a su amiga, ella intentó consolarle y al mismo tiempo a animarle a levantar una denuncia. A lo que el pequeño solamente respondió con negativas, pues ni siquiera podía dar una descripción de la persona que le había robado. Kazim no había podido ver el rostro del asaltante, y por el temor a que le hiciera daño, tampoco había conservado en su memoria la complexión de aquel individuo. 

Renata le acompaño hasta su salón de clase procurando que no le pasara nada más a Kazim, afortunadamente ella iba en la misma escuela.

Renata: Trata de no pensar el que pasó Kaz, no  justo que hayas pasado por esto. De verdad me siento muy mal por ti.

Kazim: No te preocupes nena, yo estoy bien, además, no me hizo daño. Creo que debo agradecer que no me haya hecho nada.

Renata: No tienes que agradecerle nada a ese tipo. ¡Lo que te ha hecho la pagará muy caro!

Kazim: ¡Ya sé! perdón por darte molestias.

Renata: ¡Ah! no es nada Kaz, no quiero verte triste, sé que es algo difícil de sobreponer, pero confió en que puedes recuperarte querido amigo.  

Cuando llegaron a la escuela, Renata estaba atenta a que ninguno de los compañeros fuera a meterse con él, pues como era costumbre, un grupo de chicos solía molestarle muy seguido. Estaba decidida a callar a aquél que insultara a Kazim, y planeaba darle una gran bofetada al atrevido que lo hiciera.

Pero el curso que toma el flujo de la vida es caprichoso, y la persona que había robado el celular de Kazim estaba muy cerca de él. El ladrón se había dado cuenta de que su víctima estaba ahí, así que lo siguió manteniendo una distancia considerable para no llamar su atención y mucho menos levantar sospechas. Pero después de que Renata dejara a Kazim en su salón, aquel tipo se retiró sin tener oportunidad de acercarse ya que su víctima siempre estuvo custodiada por Renata.

En ninguna de las clases Kazim pudo concentrarse, lo que le ganó una que otra llamada de atención. La intención del chico no era precisamente concentrarse en sus estudios, más bien quería que los sucesos y quehaceres escolares lograran apartarlo de los pensamientos que rondaban en su cabeza. Al no lograrlo y ver que solo estaba perdiendo el tiempo, tomó sus cosas y se retiró sin decir nada. 

Pero los ojos del responsable de la infelicidad de Kazim estaban muy alertas. Él esperaba en su salón y estaba muy atento en la ventana, con la esperanza de que Kazim saliera para ir al baño, sería entonces es cuando el intentaría interceptarlo. Sin embargo, cuando vio que el chico estaba en el pasillo que conducía la salida, rápidamente salió del salón donde se encontraba y se dirigió intempestivamente a Kazim.

¿?: ¡OYE! ¡ESPERA!

Kazim: ... ¿Quién eres tú?

Uriel: Me llamo Uriel.

Kazim: ¿Qué es lo que quieres?

Uriel: Quiero darte esto.

Uriel era el asaltante, y esto quedó constatado cuando Kazim miró el celular que le había sido arrebatado la noche anterior. 

Kazim:  ¿Por qué rayos tienes mi celular? ¿Cómo lo conseguiste? No me digas que tú...

Uriel abrazó a Kazim, le susurró algo al oído y luego le tomo del brazo para llevarlo fuera de la vista de los curiosos que se encontraban dentro de los salones, Kazim estuvo a punto de gritar pero Uriel le pidió que se calmara. Que estaba arrepentido, le pidió perdón.

Uriel: Kazim ¡perdóname por favor! nunca pretendí asustarte y robarte como lo hice ayer. Pero estaba desesperado por obtener algo de dinero. No te reconocí hasta que te di la vuelta, Se me cae la cara de vergüenza. No quería hacerte daño, en especial a ti.

Kazim recordó a Uriel, un chico que había encontrado hace unos tres días en la plaza central de Guadalajara. El chico había estado cantando en la calle a cambio de algunas monedas. Uriel hacía de todo con tal de tener suficientes gastos para poder pagar la colegiatura y comer por lo menos una vez al día. En aquella ocasión, Kazim se dio cuenta de que el chico estaba hambriento, así que le invitó a comer unos tacos en el famoso puesto de doña Patricia. Había sido curiosa la manera en que el pequeño se acercó a Uriel, pues él solo quería escucharlo cantar, su voz le hizo sentir mucho ánimo y por ello sintió la confianza para preguntarle sobre como había aprendido a cantar de esa manera y si se sabía algunas de sus canciones favoritas. Uriel y Kazim habían hecho muy bonita dupla, pero cuando se dio cuenta de que el chico no había comido, decidió ayudarle. Uriel recordó la cara de Kazim en el momento del asalto, por esa razón el arrepentimiento y la culpa de haber hecho semejante acción contra la única persona que le había ayudado de esa manera, le mantuvo en un infierno del que solo podía librarse al devolver el celular y pedir disculpas sinceras a Kazim.

Después de escuchar las disculpas de Uriel, Kazim se abalanzó sobre el y lo abrazó. Le dijo que todo estaba olvidado. Uriel estaba anonadado, él esperaba que su victima le atacara con palabras y humillaciones, pero sucedió lo contrario de lo que él esperaba. 



















jueves, 13 de julio de 2023

INVITADO DE HONOR

Lo ha visto, lo ha conocido, lo ha permitido, y por tanto lo ha concebido...

Ha llamado desde la torre a la muerte de sus sueños, ha guiado desde el faro al enemigo de sus anhelos.

Este extraño ha sido invitado por el monarca de este pueblo, por el único soberano de esta tierra.

Si ha osado pisar este suelo, es por única causa del real descuido de su majestad. 

Aquel misterioso huésped llevaba bajo su manto la calamidad, la peste, el terror.

Sembró con cada paso la vacilación, la duda, el caos.

Y el único responsable fue señalado, fue abucheado y maldecido

Todos los súbditos clamaron por su derroque, la corte exigió el despojo de su poder.

Y así se hizo, y así ocurrió. 

En tinieblas se sumió el reino, habiéndose coronado la pifia como nuevo señor.

No obstante, el rey solo es dominado por un profundo sueño donde se ha abalanzado la pesadilla.

¿Con quién sueña su alteza? 

Con el ídolo más antiguo en su existencia, con el primero que llega a este mundo, con la sombra que 

se oculta bajo el velo del peligro. 


JERSGUERS






 


miércoles, 5 de julio de 2023

PARA EL REY SIN CORONA 

Por cuanto más enalteces el nombre por sobre la esencia, más anuncias el auxilio de tu extravío.

Si has de mirar afuera para asegurar lo que hay dentro, más te serán hurtadas todas tus virtudes

Decís que eres el rey del mundo, pero tiemblas ante la majestad de otros.

Has arrancado tus ojos de tu cabeza y los has puesto en las cuencas de otros, rasgas tu lengua 

con las espinas de un venenoso perjurio, escupiendo tu sangre en los rostros de tus supuestos detractores.

A que reaccionas con fiereza si te jactas de haberte alzado sobre todos los inmundos instintos.

Tu dedo señala con mofa los supuestos errores que en realidad solo existen en la estrechez de paciencia,

vuelca las burlas de regreso a tu centro, por que a los ojos de una verdad, solo muestras lo parvulario de tu señalamiento.

Si las rodillas las hundieras por debajo de tus cimientos, darás cuenta de tu interno arrepentimiento.

JersGuers





martes, 27 de junio de 2023

 

PAZ EN EL CENTRO DEL MUNDO


Siempre, cuando se sienta a pensar, reposa el centro del mundo en el respaldo de su asiento y espera pacientemente al fresco y refrescante beso de la memoria. Enseguida sumerge su tiempo en las olas tempestuosas de un mar de delicados sentimientos, y los fantasmas aparecen. Le asustan, le distraen, le aturden y le dañan. Pero la férrea decisión de disolverles le alienta a sangrar aún más las heridas. Heridas lacradas por actos viles, felonías infames hacia el tonto e insulso inocente.

 La sangre discurrió por los bordes, pero también emergió de los labios. Y siendo signo de pronta actuación, toda alevosía coaguló merced a las pasiones que le impulsaron a su propio amor. Y como si fuera hechizo del mismo demonio, toda podredumbre se lanzó fuera de él. Por seis y un día por dos y una noche, por todo uno se figuró a la paz del centro del mundo.

Ahora, se dispone a levantarse, y siempre espera fervientemente el primer latido de su razón. Sano está, para volver a tomar su tiempo de las frías aguas yacientes en el río de los muertos. 


JerGuers.



lunes, 26 de junio de 2023

 EL GOLPE DE LA LIBERACIÓN 



En su mundo nunca está por que es de espíritu festivo, mientras su cuerpo yace en cualquier lugar, nunca a él, se le puede encontrar. Si el mismo amanecer es motivo de su huida, ni el trinar de las aves detiene su despedida. Vive en el encierro, entre huesos y carnes, donde en verdad, ni un paso ha dado lejos de donde todos pueden mirarle; más sin embargo, nunca nadie puede observarle. Pues es el abismo en el que mora, donde se desvanece siempre su presencia. A nadie llama, a nadie clama, no le interesa si tiembla o se inunda, nunca se inmuta ya que las tierras que pisa son siempre perfectas.  Un viajero celoso de festejar donde nunca nadie ha puesto un pie. Si se atrevió a la conquista de tales placeres, fue por causa de una mortal caricia, donde la mano de la muerte meció el trono de sus ideas, para darle nueva luz en un viejo oscuro ya conocido. Nunca volverá, por qué habría de volver a los grilletes que le esclavizan en la peor de las prisiones.


JersGuers



 

jueves, 22 de junio de 2023

 

PEREGRINACIÓN DE LA SOLEDAD


Una singular historia pesó detrás de mi, experiencias dolorosas e hirientes fueron llevadas a cuestas en mi conciencia durante mucho tiempo, y con cada paso, el tirón de todas ellas mermaba mi juicio acerca de mi realidad, cada una de aquellas aflicciones representaba una gran magnitud, tal que tenía la suficiente fuerza para sumirme en los abismos de la tristeza y de la depresión. La potencia que necesitaba para cargarlas era cada vez mayor. Podía sentir como si duros y tensos alambres halaran con bestialidad mi cabeza hacia el suelo de un hirviente infierno, las fulgurantes llamas torturaban mi razón de tal modo que el dolor era insoportablemente exquisito. Intentaba seguir con gran esmero en el incierto sendero de mi vida, cerrando los ojos para alejar de mis sentidos el dolor que me destripaba desde adentro. No obstante, no fue sino hasta que en un respiro de la soledad, abrí los ojos y pude dar cuenta de los frágiles lazos que simulaban aquellos dolorosos alambres que se encajaban en mi corazón. Decidido a no soportar más aquella tortura, con dientes y uñas desgarré aquellos lazos, que se cortaron con suma facilidad, inmediatamente todos los muertos cayeron de mi cabeza rodando por mis espaldas; fue entonces cuando sentí como un tremendo y helado recuerdo abandonaba mi carne, como aquel viento que besa tu frente y se marcha con el tiempo para no volver. Fuera de toda perturbación, recordé mi nombre, el cual pronuncié al principio con voz trémula, pero después reafirmé mi tono hasta que sentí quien era yo mismo. Sin más fantasmas polvorientos que arrastrar en mi cuerpo, volví a mi peregrinación con gran alivio, pero esta vez rezando mi nombre con orgullo y fervor. 

JersGer




jueves, 6 de abril de 2023

 

 

 MARETA

Le expulse de mi corazón bañada en rezos de gloria, y entre coplas de ardiente sentimiento  adorne su desnudez. Impetuosa hija de la razón y la desilusión, nacida bajo la luz de la resolución,  embistió toda barrera de orgullo. Y rápidamente se incorporó cual figura adulta que impone su presencia entre los desprevenidos. Entre sus bellas manos tomó delicadamente la hoja de plata, aquella que usa la verdad para infringir dolor, pues solo ella misma la poseía. Con filoso artilugio asesino al ego de un mortal zarpazo, y esta fue libertadora de toda sombra de ilusión. Con la mirada clavada en los restos del oscuro, recogió la podredumbre y la oculto bajo el peso de siete capas de tierra. Finalmente, con un canto amoroso despidió al que le impedía nacer. Abrió los brazos a la totalidad de su nueva tierra y lazó a los tempestuosos vientos, las semillas de una inagotable vegetación. Miré lo que había hecho y ella me invitó a sentarme en su dicha, y nunca más pude morir de nuevo…




sábado, 25 de marzo de 2023

 




 

Los tonos de tres angustiadas cuerdas resonaron en la mente del desvalido, tres hermanas que oraban bajo el arrastre del arco envolvieron los vientos en deliciosa melodía, y endulzaron los albores que asesinaban las osadas sombras de una inmortal noche. Los llantos de la perpetuidad calmaban con el aliento de angélicas cuerdas, que movidas por la angustia de su impetuoso concertista al aclamar la llegada de un nuevo día.

Finalmente la noche se redujo a retazos en la memoria de los nocturnos. Y una fiesta de resonancias ahogó las voces de las tres angustias. Y en un momento la noche se hizo de día, y las habitaciones en todos los rincones del cielo se llenaron de luz; por fin los rumiantes dejaron de masticar, y murió todo deseo de perpetuar la penumbra.

El desvalido levantó nuevamente la mirada, y tambaleó hacia la salida, para alimentarse de la luz de un nuevo amanecer. Enterrando los restos de una tortura bajo sendas carcajadas que encadenaron todos los cadáveres rumiados por un hambriento monstruo de confusión.